23.6.06

Día 8: Home Sweet DC

Viernes. 4.30 AM. Harlem descansa. Finalmente, la música se apaga, los petardos y cohetes son reservados para mañana (¿todos los días es 4 de julio para esta gente??). Voy saliendo del edificio y pareciera estar en una de esas películas berretas de cable, que uno ve porque no hay más nada, pero la agarraste empezada, y ves a un tipo salir de un edificio feo y pensás: "A este lo liquidan en 2 minutos". Pero después, te das cuenta de que es el protagonista (las de cable no tienen tantos actores ni tantos historias paralelas, no se pueden dar el lujo de matar a mucha gente, cuestiones de presupuesto de por medio, vieron?). Asi que con mi valija al 30% (porque solo vengo por el fin de semana a DC), me fui para la estación de subte de 168 St, es decir, caminé 4 cuadras. El subte llegó a los 15 minutos más o menos, y me dejó en la Penn Station, donde tomaba el tren a Washington. Tren anunciado: 6.05 am. Tren salió: 6.05 am. Puntualidad inglesa.

Y el tren espectacular… una comodidad realmente envidiable, y hace 300 kms en 3 horas y 20, a pesar de que tiene varias paradas, un espectáculo. Sillones super cómodos y un detalle: tenés enchufe para la notebook, despreocupándote de la bateria…

La tentación fue tan grande que violé la primera regla del vacacionante: no trabajar en tus vacaciones. Pero la verdad que – entre nosotros, no digan nada – esto fue como … un hobby, jeje. Trabajé un ratito sobre algo que no pude dejar concluído antes de rajarme, pero lo bueno fue que logré terminarlo y solucionarlo antes de volver, con lo cual, doble disfrute vacacional. Además, imagínense, que era eso o dormir…y 1 horita menos de sueño no calienta tanto, cuando estás trabajando en condiciones tan motivadoras, mientras viajás, mirás el paisaje, con el vagón semivacío y un silencio cómplice que conquista tu concentración… No era para desaprovechar…

Ahora que me doy cuenta… El puto enchufe fue implantado por los cerdos capitalistas que nos quieren hacer laburar incluso en lugares donde deberíamos estar mirando que pasamos cerca de la Universidad de Princeton (ufffff…ma’ que Harvard…eso es una universidad.. te caés de culo!!) o los puentes sobre ríos que no conozco pero que seguro tuvieron algo que ver con el desarrollo de la guerra civil norteamericana (No lo dice la película? “Echale la culpa a Río”?). En fin, perdí el foco, para variar… Pero qué bastardos … seguro fue idea de un Donald Trump. En fin, después sí, dormí un par de horitas y arribé a las 9.44 (previsto 9.45) a Union Station, que vendría a ser como la Constitución de Buenos Aires, pero claro… se imaginarán que naaaaaaaaaada que ver con Constitución…

Tenía que estar 10.30 en la estación Federal Center, la cual no estaba muy lejos pero requería 3 combinaciones de subte… Le calculé - a ojo – media hora de subte, aunque no eran más de 6 estaciones en total, por lo que pasé por un starbucks y me pedí un espresso. Vale la pena aclarar que el espresso acá es como tomarte 10 granos de café pisados con un poquito de agua…si eso no te despierta, sos una marmota hibernando (o invernando? Nunca entendí la diferencia, agradezco explicaciones al respecto gracias). Mi pc también “hiberna”, pero en invierno y verano, asi que quizás esa sea la diferencia…En fin, me tomé el espresso y me fui al subte…

Me había olvidado por completo lo increíblemente lindo que es el subte de Washington y como les gusta decir a los “techies” (yuppies tecnológicos) muy “user friendly”…imposible perderte. Hacer una combinación es infinitamente más fácil que en cualquier otro lugar que conozca, las plataformas de los trenes están una encima de la otra, con lo cual es solo bajar una escalera y enganchás el otro subte. Carteles luminoso “a lo Londres”, indicando cuanto falta para que llegue el tren…y si venis desesperado por no perder el tren, y escuchás el ruido de que viene uno y no sabés si es el tuyo, basta con mirar el borde del andén que está iluminado, y si ves que la luz del andén titila, es porque viene el tren de ese lado… (cuando faltan menos de 20 segundos para que llegue). En fin… un chiche… Eso sí, sale igual que 30 cuadras de taxi en Buenos Aires, no es joda… pero los vale…los vale. Y no pierdan la tarjeta!!! Si alguna vez intentan colarse, van a tener que hacerlo dos veces, cuando entran y cuando salen, porque tiene tarifa diferenciada por estación, asi que si no garpaste lo suficiente (o no garpaste), no salis… Y llegué perfecto, 10.30 como indicaba el cronograma a la Estación Federal Center SW… y que había al lado de la estación? Obviamente, OTRO Starbucks. Sí, si te perdés pero ves un Starbucks una suave brisa te recuerda que no todo está perdido: si hay un Starbucks, hay una civilización de por medio que te puede ayudar a encontrar de vuelta tu camino… Lo curioso es que están todos llenos… no es como los Freddos menemistas del grupo Exxel! Estos venden en serio!

En resumen, como se pueden haber dado cuenta… hice 350 kilómetros en subte y tren. ¿Cuántas cuadras tuve que caminar desde Harlem hasta el Starbucks de Federal Center en Washington? CUATRO. Caminé cuatro cuadras!!! Le agregamos dos más si quieren por las combinaciones de subte…y otra si quieren por las escaleras… Es ridículo. Será por esto que se la pasan buscando quilombos afuera estos muchachos? Acá parecen tener demasiadas cosas resueltas… Obvio que no es perfecto pero…4 cuadras… y todo subte y tren. Imaginate ir desde tu casa hasta Pinamar solo en tren y subte, o pongamos Mar del Plata (si quieren que alguien se funda haganle poner un subte Pinamar), y sabés exactamente a la hora que llegás… Ahora entiendo porque tanta joda con esto de la puntualidad acá: si sos impuntual, es porque sos un idiota!! Está todo armado para que te sobren 5 minutos, si hasta te esperan los subtes para que hagas la combinación…

En fin… notarán mi entusiasmo por lo que encontré en Washington. Hace 10 años estuve acá, fue la ciudad que me “apadrinó” como viajero, le tomé cariño, pero me sorprendió cuan fuerte me pegó volver. Y el título del día refleja un poco esa sensación de sentirse cómodo, relajado, tranquilo. Y eso hice hoy la verdad… nada!!! Jajajaja. Necesitaba descansar, así que estuve todo el día metido en la casa de Leo, mi nuevo hotel por unos días, mirando….el Mundial, claro!!! Después me dormí una pequeña siestita… (4 horas? Estaba cansado, si…) y aquí me tienen.

Pero la verdad que esta ciudad te recibe como un lema: “Como en casa”. Esta ciudad tiene la extraña capacidad de hacerte sentir cómodo, siempre bienvenido, haciéndote la vida fácil, sin la excentricidad neoyorquina ni la velocidad de montaña rusa de la vida cotidiana – existe, pero no se exterioriza tanto. Es difícil de explicar, pero creo que es la ciudad más “user friendly” (y perdón que me repita) que conozco.

Y corroboré que si bien la primera vez que vine estaba maravillado por todo, porque era todo nuevo… me doy cuenta de que además de ser nuevo, era algo realmente impactante. Diez años después, puedo volver a decir lo mismo, desde otra óptica, con otros ojos… Me pone contento.

Mañana doparti… confieso que somos tan candidatos que ya estoy asustado. Me gustaba cuando decían “Argentina? No pasa nada…”. Igual, toda la fé… Quiero Argentina-Brasil la final, estoy tan hincha de Brasil como de Argentina, hasta la final (donde me haré brasileño si la ganan ellos, jajaja…)

Abrazos a todos, para ser tecnicistas, de Bethesda, Maryland (que queda cerca de DC).
S/M